Tuvimos la oportunidad exclusiva de probar anticipadamente Resident Evil Requiem, la próxima gran apuesta de Capcom que llegará a consolas y PC este febrero de 2026. Tras una intensa sesión de 3 horas, pudimos explorar las dos caras de esta moneda: la supervivencia táctica de Grace Ashcroft y el despliegue de acción de Leon S. Kennedy.

Lo mejor de la franquicia en un solo paquete
Si tuviera que describir Resident Evil Requiem en pocas palabras, sería como un «2 por 1» magistral. El juego logra algo que pocos títulos de la saga han conseguido con éxito: fusionar dos épocas distintas en una misma narrativa. Cada personaje ofrece una jugabilidad radicalmente opuesta, lo que inyecta un dinamismo constante al progreso:
- Grace Ashcroft (Survival Horror Clásico): Jugar con Grace es una carta de amor a los orígenes. Nos devuelve a la gestión de recursos escasos y al terror de amenazas casi indestructibles que nos acechan por pasillos estrechos. Regresa el sistema de salud por colores característico de la saga y una sensación de vulnerabilidad que no sentíamos desde los primeros títulos o Resident Evil 7.
- Leon S. Kennedy (Action-Horror Moderno): Por otro lado, Leon hereda el ADN de Resident Evil 4. Su gameplay es frenético, centrado en el combate y la respuesta rápida. Donde Grace debe huir o esconderse de un enemigo aparentemente inmortal, Leon responde con una potencia de fuego capaz de abrirse paso a la fuerza.
Esta dualidad permite ver una misma situación desde ángulos mecánicos completamente distintos, haciendo que Requiem se sienta como dos juegos hermanados por una misma historia.

Acertijos, tensión y el regreso del reto
Los puzzles vuelven a tener un peso protagónico, especialmente cuando jugamos con Grace Ashcroft. Aquí, el ingenio del jugador es la clave: una sección que podría resolverse en una hora puede extenderse considerablemente si no prestas atención al entorno. El diseño de niveles fomenta el backtracking inteligente y un reto bastante satisfactorio.
Por el contrario, con Leon Kennedy, el ritmo es puro frenesí. La dificultad no reside en «cómo pasar», sino en «cómo sobrevivir» a las oleadas de enemigos. Es cómodo, responde de maravilla y permite al jugador desquitarse de la tensión acumulada con Grace a base de una jugabilidad de acción impecable.

Apartado gráfico y sonoro
Técnicamente, el juego es un portento. El motor gráfico (RE Engine) muestra su mejor versión con texturas fenomenales y una iluminación que cambia drásticamente dependiendo del personaje que controles.
Mientras que con Grace los tonos son fríos y las sombras esconden peligros, con Leon la paleta se vuelve más cruda y directa, acorde a la acción. El diseño sonoro es, simplemente, el 50% de la experiencia de terror; cada crujido te mantendrá en vilo.

Conclusión
Lo que hemos visto en estas tres horas nos ha maravillado. Resident Evil Requiem no es solo una entrega más; es un experimento ambicioso que busca unificar a toda la comunidad de fans. Capcom parece haber encontrado el equilibrio perfecto entre el puzzle reflexivo y el disparo certero.