Tras el estreno del impactante arco de preparación en Jujutsu Kaisen, ha circulado una narrativa que etiqueta a Maki Zenin como la responsable de la desaparición total de su linaje. Sin embargo, un análisis detenido de los hechos —y lo que MAPPA ha plasmado en pantalla— revela una realidad mucho más compleja. Lejos de ser un acto de agresión desmedida, lo que presenciamos fue una respuesta táctica ante una estructura que buscaba su eliminación. Es vital aclarar que Maki no arremetió contra personas ajenas al conflicto; su accionar fue, en esencia, una protección propia ante fuerzas que intentaron poner fin a su camino de manera definitiva.
El despliegue de las fuerzas de choque

La autoridad de esta precisión narrativa reside en cómo se organiza el poder dentro del mundo de Jujutsu Kaisen. Lo que Maki enfrentó fue una maquinaria de combate profesional, no a una familia desarmada. El anime subraya este punto al mostrar el despliegue de múltiples unidades de élite (como los escuadrones Hei) enviados con la misión expresa de neutralizarla.
Las hostilidades no fueron iniciadas por Maki; ella respondió a una orden directa de castigo emitida por los líderes, quienes la consideraban una falla dentro de su sistema. Cada individuo que fue superado por Maki en los pasillos del clan era un guerrero activo que intentaba arrebatarle la vida en ese preciso instante.
Combatientes frente a no combatientes

Desde la experiencia de quienes siguen de cerca la obra, distinguir entre objetivos tácticos y civiles es fundamental para entender la integridad del personaje en Jujutsu Kaisen.
Maki no buscaba que el apellido Zenin dejara de existir por un impulso irracional, sino desmantelar el brazo armado que permitía que la opresión continuara.
El colapso de un sistema, no de una población

Para mantener la confiabilidad del relato, debemos entender que lo ocurrido fue la caída del poder político y de combate de los Zenin. Al neutralizar a los guerreros y líderes, el clan perdió su estatus como una de las «Tres Grandes Familias», pero el grupo como comunidad no fue borrado de la existencia.
En el contexto de los hechiceros, la respuesta de Maki es una reacción ante una persecución que no le dejó otra alternativa para sobrevivir. Lo que presenciamos fue la implosión de una estructura abusiva que, al intentar suprimir a Maki, terminó provocando su propia vulnerabilidad.
El resultado de un sistema que creó su propia caída

Etiquetar lo sucedido como un acto de agresión ciega es ignorar el contexto de Jujutsu Kaisen. Fue la consecuencia de décadas de un trato injusto volviéndose contra quienes lo diseñaron.
Esta distinción es necesaria para comprender la profundidad moral de Maki. Si ella hubiera arremetido contra cada integrante del clan, incluyendo niños o personas ajenas al conflicto, habría perdido su esencia. Al centrar su respuesta en las fuerzas que la perseguían, demuestra que su meta era la libertad y la supervivencia. El Clan Zenin no desapareció de la faz de la tierra; simplemente perdió los instrumentos de fuerza con los que sometía a los demás. Es un matiz que la posiciona como una figura que desmanteló una tiranía interna.
¿Consideras que la reacción de Maki está justificada dadas las circunstancias, o crees que debió buscar otra salida a pesar de la sentencia que pesaba sobre ella? ¡Queremos leer tu opinión en los comentarios!