Cuarenta años después de que una campaña de cerveza se convirtiera en parte del vocabulario colectivo del país, Carta Blanca rescata la ChiquitiBum del archivo y la lanza de vuelta al presente — con actualización musical incluida.

La iniciativa arranca en junio de 2026 y tiene tres frentes: una nueva versión de la porra, latas con diseño retro de época, y una colección de ropa en colaboración con Atlética.
La porra tiene versión 2026
La nueva ChiquitiBum mantiene la estructura festiva del original de 1986 pero con producción contemporánea. La marca no especificó artistas involucrados, pero sí que el objetivo es que funcione para distintas generaciones — tanto para quienes la vivieron en su momento como para quienes la conocerán por primera vez.
Es una apuesta que tienen sentido en términos de ciclo de vida de marca: la ChiquitiBum no fue solo un jingle, fue una expresión que migró de los comerciales a las calles y los eventos. Reavivarlo implica apostar a que ese capital cultural sigue activo.

Latas con estética de los ochenta
La edición especial de latas recupera la paleta gráfica y el lenguaje visual de 1986. Está disponible desde junio en puntos de venta a nivel nacional, incluyendo tiendas SIX, por tiempo limitado.
1,986 playeras numeradas, no más
Lo más escaso de la campaña es la colaboración con Atlética: una colección de playeras conmemorativas de la que solo existen 1,986 piezas por diseño, numeradas individualmente. Se pueden conseguir en puntos de venta de Atlética, en cartablanca.com.mx/chiquitibum y mediante dinámicas en redes sociales de la marca.
El número de piezas no es casual — es el año de origen convertido en tiraje.