El universo de Dragon Ball ha vuelto a ser el centro de una intensa discusión en redes sociales. Pero esta vez no por una nueva transformación o batalla épica, sino por una decisión de edición en el servicio de streaming. Recientemente, se volvió viral un clip de la versión de Dragon Ball Super emitida por la plataforma australiana ABC iView. Donde se observa que el personaje de Mr. Popo fue deliberadamente recortado del encuadre en una escena, lo que ha generado un debate sobre la censura y la sensibilidad cultural en las retransmisiones modernas.
Los detalles del cambio técnico
La autoridad de esta noticia surge de la evidencia compartida por usuarios de internet que compararon la versión original con la versión de streaming actual. El cambio fue detectado específicamente en el servicio ABC iView de Australia.
No se eliminó la escena completa, sino que se alteró el encuadre (cropping) para que el personaje de Mr. Popo no apareciera en pantalla mientras otros personajes seguían presentes. Un internauta compartió el clip comparativo, demostrando que el encuadre original era más amplio y sí incluía al ayudante de Kami-sama.
Un conflicto histórico de diseño

La experiencia histórica nos indica que esta no es la primera vez que Mr. Popo causa controversia en las adaptaciones occidentales de Dragon Ball. El motivo detrás de este recorte está ligado a la sensibilidad de larga data sobre el diseño del personaje. Desde hace décadas, el diseño de Mr. Popo ha sido criticado por diversos sectores como una caricatura que utiliza rasgos asociados a estereotipos raciales ofensivos (estilo blackface).
En el pasado, versiones estadounidenses (como la de 4Kids) llegaron a cambiar el color de piel del personaje a azul para evitar estas críticas. Mientras que en otros países se optó por reducir su tiempo en pantalla. Los fans están divididos. Mientras unos entienden la necesidad de adaptar el contenido a los estándares de sensibilidad actuales, otros argumentan que alterar el encuadre de una obra original afecta la integridad artística del anime.
El contexto de las plataformas modernas

En términos de confiabilidad, estas acciones por parte de las cadenas de televisión y plataformas de streaming son cada vez más comunes en el mercado global. Las empresas buscan evitar sanciones o críticas masivas relacionadas con el racismo sistémico o caricaturas históricas que hoy se consideran insensibles. La decisión de ABC iView parece ser una medida preventiva para cumplir con sus lineamientos editoriales internos de diversidad e inclusión, aunque esto choque con la nostalgia de los seguidores de Dragon Ball.
¿Corrección necesaria o alteración excesiva?
El caso de Mr. Popo en la versión australiana de Dragon Ball Super es un recordatorio de que las obras clásicas del anime se enfrentan a un escrutinio constante cuando cruzan fronteras culturales. El recorte de la imagen es una solución técnica «quirúrgica» para un problema de imagen de marca que las plataformas prefieren no gestionar.
Si bien es fundamental ser sensibles a las representaciones raciales históricamente problemáticas, el recorte burdo de escenas a menudo se siente como una solución a medias. Cambiar el encuadre puede romper la narrativa visual de una escena. Quizás una advertencia de contenido al inicio del episodio, como ya hacen plataformas como Disney+, sea una forma más honesta de preservar la historia de Dragon Ball mientras se reconoce que ciertos diseños pertenecen a una época con estándares de sensibilidad muy distintos a los actuales.
¿Crees que es mejor recortar al personaje o prefieres que se mantenga la obra original con una advertencia de contexto histórico? ¡Queremos leer tu opinión en los comentarios!