Si bien la popularidad de la franquicia Kimetsu no Yaiba (Demon Slayer) esta desapareciendo un poco después de que el filme Kimetsu no Yaiba: Mugen Ressha-Hen anunciara su salida de los cines de Japón. Pero esto no evita que las tiendas de todo Japón todavía atraigan al público con mercancía inspirada en la serie.
Y ahora, con un falló ocurrido en la Oficina de Patentes de Japón, las tiendas podrán producir un poco de mercancía sin tener que pagar derechos de propiedad a la editorial Shueisha.
En el año pasado, la editorial presentó una solicitud a la Oficina de Patentes de Japón para obtener las marcas comerciales de seis diseños para el anime, estas inicialmente fueron aceptadas y quedaron a la espera de una revisión. No fue hasta el 26 de mayo que esta revisión se realizo y se aprobó solamente tres de los seis diseños presentados. La Oficina de Patentes rechazo los otros tres diseños por no ser «lo suficientemente distintivos como para ser identificables por sus propios méritos»
Los tres diseños aceptados basados en los personajes Tomioka, Shinobu y Rengoku
Si bien los diseños de los pilares fueron aceptados, la Oficina de Patentes mencionó que los patrones de estos personajes no son suficientemente distintivos y no son originales para la serie. La Oficina no encontró que los diseños más simples de los personajes Tanjiro, Nezuko y Zenitsu «tuvieran alguna parte de su composición que fuera lo suficientemente distintiva como para ser identificable por sus propios méritos». Pues los patrones de los personajes son simplemente «patrones geométricos decorativos» que se podrían encontrar en diseños históricos anteriores.
Los tres diseños rechazados basados en los personajes Tanjiro, Nezuko y Zenitsu
En el aviso del rechazó se mencionó que el diseño de Tanjiro que es de un tablero de ajedrez se ha utilizado desde al menos el período Edo. Para Nezuko, el patrón se parece mucho al de Asanoha, que representa hojas de cáñamo en la ropa japonesa. El patrón de Zenitsu, que solo son triángulos, se usa comúnmente para kimonos de niños pequeños.
Shueisha tiene 40 días a partir de la fecha de la notificación emitida el día 26 de mayo, para apelar la decisión tomada por la Oficina de Patentes de Japón. Hasta el momento, los tres diseños rechazados todavía están «bajo revisión» en espera de la acción que tome la empresa con estos.
El manga de Kimetsu no Yaiba, escrito e ilustrado por Koyoharu Gotoge, comenzó con su publicación en la revista Shonen Jump de la editorial Shueisha en febrero de 2016. La obra superó la cifra de 120 millones de copias en circulación en diciembre del año 2020.
En el año 2019, se estrenaría una adaptación al anime que estuvo conformado por 26 episodios en total. El estudio de animación Ufotable se encargó de la producción de la serie, bajo la dirección de Haruo Sotozaki.
Sinopsis de Kimetsu no Yaiba:
Desde la antigüedad, abundaban los rumores sobre demonios devoradores de hombres que acechaban en el bosque. Debido a esto, los pobladores locales nunca se aventuran afuera por la noche. La leyenda dice que un asesino de demonios también vaga por la noche, persiguiendo a estos demonios sedientos de sangre. Para el joven Tanjiro,estos rumores pronto se convertirán en su dura realidad… Desde la muerte de su padre, Tanjiro se ha propuesto apoyar a su familia. Aunque sus vidas esten endurecidas por la tragedia, encontraron la felicidad. Pero ese calor efímero se destruye un día cuando el encuentra a su familia asesinada, y el único sobreviviente, su hermana Nezuko, se convierte en un demonio. Para su sorpresa, Nezuko todavía muestra signos de emoción humana, y pensamiento… Así comienza la petición de Tanjiro de luchar contra los demonios y hacer que su hermana vuelva a ser humana.
©吾峠呼世晴/集英社・アニプレックス・ufotable







