Existen historias de terror que logran traspasar las páginas para manifestarse en la vida real de forma aterradora. Este es el caso de Masaaki Nakayama, el autor del aclamado manga de horror PTSD Radio. La obra es conocida por sus perturbadoras imágenes y relatos sobre lo sobrenatural y lo desconocido. Sin embargo, la ficción se volvió realidad cuando el mangaka decidió detener la publicación de forma indefinida. Nakayama experimentó una serie de eventos inexplicables que pusieron en riesgo su integridad física y mental. Lo que comenzó como un proyecto creativo terminó convirtiéndose en una auténtica pesadilla personal para el autor.
El hallazgo del santuario roto

La autoridad de este relato nace de las propias declaraciones del autor sobre su entorno de trabajo. Tras mudarse a un nuevo estudio de dibujo, Nakayama hizo un descubrimiento muy inquietante en el techo. Él encontró un pequeño santuario japonés, conocido como hokora, que estaba completamente roto y oculto. Poco después de este hallazgo, comenzaron a ocurrir fenómenos extraños dentro de las oficinas del artista. Tanto él como sus asistentes informaron haber escuchado pasos pesados cuando no había nadie más presente. También reportaron olores inusuales y sombras que se movían por los rincones del estudio de grabación.
El costo físico del horror

La experiencia vivida por el equipo de trabajo fue tan extrema que varios asistentes renunciaron por miedo. Nakayama sufrió consecuencias físicas graves que afectaron su salud de manera súbita y dolorosa en poco tiempo. Él desarrolló hematomas severos y una hinchazón facial alarmante que preocupó a todos sus médicos de cabecera. Finalmente, fue diagnosticado con Púrpura Trombocitopénica Idiopática, una enfermedad autoinmune que provoca sangrados abundantes y ampollas. Lo más aterrador ocurrió cuando el autor intentó retomar su trabajo tras salir del hospital recientemente. Su rostro volvió a hincharse de inmediato apenas se sentó frente a su mesa de dibujo.
Un final apresurado por supervivencia

La confiabilidad de esta pausa indefinida se basa en la seguridad personal del mangaka sobre todo lo demás. Ante el temor de que continuar la historia desencadenara más incidentes, Nakayama tomó una decisión drástica y final. Él reescribió apresuradamente el final del Volumen 6 para cerrar la trama de alguna manera coherente. El manga permanece incompleto actualmente y no parece que vaya a continuar en el futuro cercano. El autor cree firmemente que la obra está ligada a una energía negativa que no debe ser despertada. Su salud mejoró notablemente desde que se alejó de los dibujos de PTSD Radio definitivamente.
Cuando el arte se vuelve peligroso

El caso de PTSD Radio es uno de los pocos donde el autor admite que su manga está maldito. La seguridad de Masaaki Nakayama fue priorizada sobre el éxito comercial de su obra de horror.
Nakayama tomó la decisión más valiente al escuchar a su propio cuerpo y entorno. Muchos autores se obligan a trabajar bajo condiciones extremas de salud, pero esto parece ir más allá. Las coincidencias entre el hallazgo del santuario y sus problemas médicos son demasiado precisas para ignorarlas. Es una lástima que una obra tan brillante quede inconclusa por motivos tan perturbadores y oscuros. Sin embargo, el bienestar del creador siempre debe ser lo primero ante cualquier proyecto artístico o laboral. Este evento añade una capa de misticismo aterrador que hace que el manga sea aún más legendario.
¿Crees que existen historias que nunca deberían ser contadas para evitar atraer energías negativas o crees que es coincidencia? ¡Queremos leer tu opinión en los comentarios!