La noticia ha vuelto a circular, inevitable y pesada, alimentada por declaraciones pasadas de Phil Spencer y el estado actual de Bethesda: The Elder Scrolls 6 apunta a un lanzamiento tentativo en 2028.
La reacción inmediata de la comunidad es de frustración palpable. Han pasado casi 14 años desde que Skyrim cambió la industria en 2011, y la espera se siente eterna. Pero ¿es esta fecha un desastre, una mala gestión, o irónicamente, la única decisión sensata que Bethesda puede tomar para salvar la franquicia? Lo analizamos.
El «Costo» de Starfield: La apuesta que congeló Tamriel
Es imposible hablar de The Elder Scrolls 6 sin señalar al elefante en la habitación: Starfield. Bethesda apostó su reputación y la última década en construir esta nueva IP desde cero.
Tras haber invertido cientos de horas explorando la galaxia en el Creation Engine 2, es evidente que cada recurso, cada hora de desarrollo y cada línea de código fueron priorizados para esa experiencia. The Elder Scrolls 6, aunque fue anunciado con un teaser vago en 2018, fue puesto funcionalmente en espera.
La fecha de 2028 no es un capricho; es la factura. Es la consecuencia directa de una década dedicada a otro proyecto. El equipo no podía, de forma realista, construir dos RPG de esta magnitud simultáneamente. Starfield tenía que salir, estabilizarse y recibir su primera expansión (Shattered Space) antes de que el grueso del estudio pudiera girar su atención hacia Tamriel.

La Sombra de Skyrim: ¿Qué significa The Elder Scrolls 6 en 2028?
Skyrim salió en 2011. Repito: 2011. Ha vivido en la generación de PS3/360, resucitó en PS4/One y sigue siendo jugado masivamente en PS5/Series X. Es un fenómeno cultural que se niega a morir.
Por eso, cuando The Elder Scrolls 6 llegue, no puede ser simplemente «Skyrim 2 con mejores gráficos». La expectativa del público no es una secuela; es una revolución.
Tras haber visto las limitaciones del motor en Starfield —las notorias pantallas de carga, la IA de los NPCs y la física a veces rígida— es obvio que el Creation Engine 2 necesita más tiempo en el horno. Esos «cinco o más años» de desarrollo activo (mencionados por Phil Spencer) son el tiempo mínimo necesario para evolucionar esa tecnología. Necesitan crear un mundo que se sienta verdaderamente vivo, reactivo y sin costuras, no solo una versión más bonita de la fórmula que ya jugamos hasta el cansancio en 2011.

El Mundo Post-Baldur’s Gate 3: La nueva vara de calidad
La industria de los RPG ya no es la misma que en 2011. Ni siquiera es la misma que en 2018, cuando anunciaron The Elder Scrolls 6
Títulos como Elden Ring y, de forma devastadora para otros estudios, Baldur’s Gate 3 han redefinido fundamentalmente lo que los jugadores esperan de un RPG. La libertad absoluta, la narrativa reactiva, la complejidad de los sistemas y la pura calidad de producción de Larian han puesto a toda la industria en aviso.
Cuando jugué Baldur’s Gate 3 y vi cómo mis decisiones más pequeñas tenían ecos tres actos después, supe que la fórmula de «mundo grande, historia estática» de Bethesda estaba en serios problemas.

Bethesda ya no compite solo contra su propio legado; compite contra Larian y FromSoftware. Una espera hasta 2028, aunque dolorosa, es una señal de que (esperamos) entienden que no pueden lanzar un juego que no intente, al menos, estar a la altura de los nuevos titanes. Apresurarlo sería un suicidio comercial
The Elder Scrolls 6 tiene un camino difícil
Bethesda debe analizar la situación que vive el mercado en estos tiempos. Y es imperante que The Elder Scrolls 6 sea un título que vaya más allá de lo visto antes. Debido a esto, no será poco el tiempo que necesite la desarrolladora para entregar un juego de una calidad nunca antes vista. Sobre todo teniendo en cuenta que el foco de desarrollo no estuvo en TES 6, sino recientemente.
Con los inflados costos de desarrollo de un juego tan ambicioso como The Elder Scrolls 6, Xbox y Bethesda no pueden darse el lujo de lanzar un producto que dé pie a críticas como lo hizo Starfield en su momento. Por el contrario, deberían tomarse todo el tiempo necesario.

A nadie le gusta esperar por sus juegos más anticipados. Pero es preferible practicar el tener paciencia, antes que recibir un juego que no esté a la altura de lo esperado. Cuéntanos: ¿crees que 2028 sea el año en que debute el juego, o que su desarrollado tomará más de lo estimado?