The Game Awards es promocionado como la noche más grande de la industria, un evento que celebra a los desarrolladores y emociona a los fans con grandes revelaciones. Sin embargo, bajo el brillo de Hollywood que el host Geoff Keighley busca evocar. Existe una realidad financiera que crea una profunda división: muchos desarrolladores nominados ni siquiera pueden permitirse asistir o promocionar sus juegos en la ceremonia. El dilema central radica en el altísimo costo de los slots publicitarios, que revela que The Game Awards es, ante todo, un negocio.
El Precio de la Atención Masiva

La principal fuente de ingresos de The Game Awards, que se transmite exclusivamente en plataformas de streaming sin cortes comerciales tradicionales, proviene de la venta de espacios para tráilers y anuncios. Un factor que subraya la autoridad de la plataforma como escaparate global.
Según dos fuentes familiarizadas con la ceremonia de 2025, el costo de un tráiler de 60 segundos puede alcanzar hasta $450,000 USD. Un tráiler de tres minutos, un espacio codiciado para las revelaciones más grandes, se estima que cuesta más de $1 millón de dólares.
Estos precios de siete cifras son fácilmente asumibles por las «monolíticas» editoras AAA (que pueden pagar por un slot sin dudarlo). Pero son inalcanzables para los estudios independientes o pequeños que, a pesar de ser nominados, no tienen los medios para competir por la atención.
La Lucha de los Nominados por un Asiento

La experiencia de los propios desarrolladores nominados es una de las más afectadas por la tensión entre el espectáculo y el reconocimiento. Múltiples desarrolladores de estudios, tanto independientes como AAA, han reportado que The Game Awards generalmente solo otorga dos boletos gratuitos a los estudios nominados. Estos boletos incluyen acceso a la alfombra roja.
Los estudios que desean enviar a más miembros del equipo (como Sandfall Interactive, detrás de Clair Obscur: Expedition 33, que tuvo un récord de 12 nominaciones) tienen que comprar boletos adicionales al precio de venta al público general, que puede oscilar entre los $300 y los $1,000 USD, una suma que representa un «sacrificio» para los estudios más pequeños.
Un desarrollador nominado en 2024 tuvo que pagar de su bolsillo un boleto de alrededor de $700 USD solo para asistir a un evento que, supuestamente, lo honraba.
¿Un Show de Premios o un E3 con Traje?

La confiabilidad de The Game Awards como una genuina ceremonia de premios se ve cuestionada por su enfoque en la promoción de futuros juegos sobre la celebración de los logros pasados. El anfitrión Geoff Keighley admite que el show es un «acto de equilibrio» entre la entrega de premios y los anuncios. Sin embargo, para muchos, se siente más como una presentación del tipo E3.
Los desarrolladores señalan un marcado contraste con eventos como los BAFTA Game Awards o los Game Developers’ Choice Awards, donde el foco se mantiene en honrar a los creadores.
El Costo de la Alfombra Roja

La revelación de que un tráiler de tres minutos en The Game Awards puede costar más de $1 millón de dólares evidencia la profunda brecha entre el dinero de los grandes estudios y la realidad de los creadores. La ceremonia se ha convertido en un evento de promoción masiva donde la visibilidad tiene un precio inaccesible para muchos de los propios homenajeados.
Aunque The Game Awards es vital para la carrera de los desarrolladores (como admitieron los veteranos de Dishonored), debe reconsiderar su política de venta de entradas para los nominados. Es contradictorio celebrar a una industria mientras se le niega la experiencia de asistir sin costo a su propia noche de gala.
¿Crees que The Game Awards debería priorizar la entrega de boletos gratuitos a los nominados sobre la venta de entradas al público general? ¿El precio de $1 millón de dólares por un tráiler justifica la exposición mediática? ¡Queremos leer tu opinión!