Los puertos USB frontales de un PC no rinden igual que los de la parte trasera. Engadget ha repasado el motivo: los traseros van soldados directamente a la placa base y los frontales llegan hasta los controladores de entrada y salida mediante cables de extensión, así que la señal recorre más camino y se degrada por el trayecto.

La consecuencia práctica es que un dispositivo rápido puede quedar frenado por la toma que elijas. No depende tanto del tipo de conector como de cómo está cableado el equipo por dentro.
Puertos USB frontales: un cable de más en el recorrido
La diferencia arranca en el montaje. Cada capa extra de conexión introduce una pérdida de señal que, aunque sea pequeña, se suma al resto de limitaciones del panel delantero.
A eso se añade la decisión de cada fabricante: en bastantes placas se recurre a estándares USB más lentos para al menos una parte de los puertos frontales, mientras que los traseros reciben las versiones más rápidas.
Velocidad y energía que se reparten entre conectores
Las placas de gama alta suelen incluir más headers internos, lo que permite alimentar varios puertos a mayor velocidad. En el frontal la situación cambia: muchos equipos agrupan varios puertos en un único conector, de modo que la velocidad y la energía disponibles se dividen entre todo lo que haya enchufado.
El caso más claro aparece con dos SSD externos conectados a la vez en el frontal de algunas placas: ambos comparten la misma tasa de 5 Gbps en lugar de disponer de ella por separado.
- Parte trasera: soldada a la placa, camino más corto y estándares más rápidos.
- Panel frontal: cables de extensión, conectores compartidos y, a menudo, USB más lentos.
Del ASUS ROG Maximus Z790 Hero a los Mac
El ejemplo que cita Engadget es la ASUS ROG Maximus Z790 Hero. Su parte trasera reúne dos puertos Thunderbolt 4 de 40 Gbps, seis USB 3.2 Gen 2 de 10 Gbps y cuatro USB 3.2 Gen 1 de 5 Gbps. En el frontal hay un USB 3.2 Gen 2×2 con 20 Gbps teóricos y cuatro USB 3.2 Gen 1 de 5 Gbps alimentados por dos headers.
En los equipos de Apple ocurre algo parecido. El Mac mini y el Mac Studio ofrecen en su configuración base dos puertos USB-C frontales de hasta 10 Gbps, mientras que los Thunderbolt 4 de hasta 40 Gbps quedan en la parte trasera.
Qué conviene enchufar delante y qué detrás
Para discos externos, unidades SSD portátiles o cualquier transferencia grande, la parte trasera sigue siendo la opción con más margen. El frontal conserva su utilidad para pendrives, periféricos y accesorios que no exprimen el ancho de banda.
Si el equipo es una torre montada por piezas, el manual de la placa indica qué headers alimentan el panel delantero y con qué estándar trabaja cada uno. Ahí se ve rápido si ese puerto libre de 20 Gbps es real o si toca conformarse con 5 Gbps compartidos.
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Fuente: Engadget News