Eiji Aonuma y Hidemaro Fujibayashi, productores de The Legend of Zelda: Ocarina of Time, han contado que el regreso del clásico se planteó también como un ejercicio de formación para la parte más joven del equipo de Nintendo. La conversación se celebró antes del lanzamiento del juego y se alargó cerca de una hora, en pleno 40 aniversario de la franquicia.

El arranque de la aventura ya apunta en esa dirección: la historia se presenta como una leyenda que vuelve a contarse. La escena de apertura se apoya en un tapiz que recorre los pueblos y lugares de Hyrule mientras un narrador repasa el viaje de Link, como si fuera un relato que merece la pena conservar.
El remake de Ocarina of Time como escuela interna
Aonuma fue más explícito sobre esa idea de transmisión. Buena parte del equipo que ha trabajado en el proyecto está formada por desarrolladores mucho más jóvenes, y pasar por este juego les obliga primero a conocer a fondo el Ocarina of Time original y después a proponer su propia relectura.
El productor añade que ese proceso no se agota en el lanzamiento: las conversaciones que han ido surgiendo durante el desarrollo pueden servirle al equipo en proyectos futuros. El remake funciona así como un espacio de aprendizaje compartido, no solo como una puesta al día técnica.
También quiso separar su papel del de los autores materiales de la escena inicial. El tapiz no fue una idea suya pensada para dejar un legado, sino una aportación de los desarrolladores que han estado más cerca del día a día del proyecto.
Cuatro décadas de Zelda y una caja de madera
La charla se enmarca en el 40 aniversario de The Legend of Zelda, una efeméride que ambos aprovecharon para repasar qué convierte a un juego en un Zelda, cómo influyen las referencias del mundo real y qué peso tiene la experiencia técnica en la forma de trabajar de Nintendo.
Entre los recuerdos que salieron a la luz está una anécdota con Shigeru Miyamoto. Aonuma rememoró el momento en que el creador de la saga le hizo notar que una espada no corta una caja de madera: «Oye, señor Aonuma, ¿sabes que no se puede cortar una caja de madera con una espada, verdad?». Un detalle pequeño que ilustra hasta qué punto se revisan las mecánicas dentro del estudio.
Lo que queda de fondo es una idea sencilla: Ocarina of Time sigue siendo material de estudio dentro de Nintendo, un clásico que se reescribe para que la siguiente generación lo haga suyo. Sobre plataformas, fecha de lanzamiento y alcance técnico del remake de Ocarina of Time no hay datos confirmados por ahora.
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Fuente: IGN